Tú
De vivir te quiero
de quererte vivo
lunes, 5 de noviembre de 2018
lunes, 13 de agosto de 2018
SU
VOZ
Marchó
el día en el que te conocí,
como
marchó el día que habitaste en mi piel.
Se fue
el día que me rozaste
y temblaron mis labios,
y temblaron mis labios,
como
se fue el día que me sentí
mecido
en una de tus miradas.
Perdieron
su nombre,
pero
dejaron su voz
y
ahora, entre un insolente ruido,
antes
de que mi nombre marche de ti,
es
la mía,
la
que quiere decirte,
-mis
amores nacieron
y
morirán en ti-.
viernes, 27 de julio de 2018
lunes, 4 de junio de 2018
Fiebre
Pocas horas le dejó a la noche
para que se pierda mi cuerpo en su abandono.
Hace interminables las horas que
quieren despedirse del día
y perderse en el sueño.
La fiebre devora con su cruel carrusel.
Vueltas y vueltas en una realidad
irreal,
no son pesadilla, son sueños falsos.
Sudor pegajoso y frío que asfixia el
aire.
Vueltas y vueltas sobre una maraña
que cuanto más quieres evitarla,
más te anuda y confunde.
O calentura fría de la salida de un
túnel sin fin,
del desasosiego que se come las uñas pintadas,
del empacho de imágenes volteadas,
de cuerpos perezosos que se dejan
caer en un agotador descanso,
de los ojos abiertos en lucha con sus
párpados,
de la bestia enclaustrada ansiando la
derrota,
como manubrios locos que no encuentran
grano.
Amada mía,
de tu recuerdo quiere alejarme,
sus celos, su caos, su ardor y su
frío son culpables.
Esta hoguera me engulle y me ahoga,
solo deseo la tuya,
solo deseo la tuya,
tan imprescindible en los días
perdidos,
que enciende las auroras,
que sofoca mi extravío
y ahoga la ausencia.
sábado, 2 de junio de 2018
CAJÓN DE SASTRE
Podemos tener miedo al viento,
Podemos tener miedo al viento,
pero ¿podemos negarnos a él?
Los fuegos de artificio son por la noche,
por el día son las tracas.
Entonces,
¿por qué no mejor a mitad de
camino?.
Confieso necesitar una isla
en la que solo quepamos dos.
Las apariencias son,
lo que son.
Y si no me has aprobado,
Las apariencias son,
lo que son.
Y si no me has aprobado,
¿tengo recuperación?.
No es lo malo vivir en la espera,
lo malo es que esta no termine.
El primer gajo siempre es extraño
los demás ya son conocidos,
ya han sido presentados.
Háblame de las cosas más sesudas o
de cosas intrascendentes
o de las que creas más importantes
pero deja que yo las ordene.
Peor que no sentirse correspondido,
no es peor acaso,
no sentir nada.
Final feliz y
después.
Tenme por lo menos unos días a prueba,
pero guarda el ticket
por si quieres devolver el producto.
50 años dando vueltas y vueltas a la leche para
disolver el cacao.
He decidido pasarme al Nesquik.
Hacía mucho que no nos sabíamos,
me invitaste a tu fiesta.
Apurando uno de los vasos
terminé recogiendo las banderitas sólo.
¿ Y los que fingen un orgasmo
cuando hacen el amor a solas ?
¿Tu te enamorarías de una persona como tú?.
¿Tu te enamorarías de una persona como tú?.
No ordenes mi orden,
será entonces desorden.
de los demás y la convierten
en infelicidad propia
para lanzarla contra ellos.
Visita a Arco 2015:
Había más pintura en las caras que en las paredes.
Arco 2018:
La censura se hizo protagonista con una de sus obras.
La censura colgó en una pared una de sus obras.
Para que pudiéramos fiarnos de los demás
solo tenemos ojos delante.
Las parejas se forman rompiendo otras,
cuantas parejas se rompen para terminar solos.
Tres:
Es la cantidad que necesita muchas veces el dos para
funcionar.
Un mal me achaca y
a corto plazo no tiene cura,
estoy enamorado.
estoy enamorado.
Los gatos callejeros además de comida,
también buscan cariño.
Además de tus ojos,
lo que más me gusta de ti
nunca lo podrá reflejar el espejo.
Además de tus ojos,
lo que más me gusta de ti
nunca lo podrá reflejar el espejo.
viernes, 1 de junio de 2018
Cuarenta
años
Había nacido
hacía cuarenta años, precisamente ese día.
Mis dos hijos comían en el Instituto y eludían los cumpleaños, mi pareja prefirió ir a mirar un restaurante con su hermana para celebrar el de su padre..
A la salida del trabajo, funcionario para más reseñas, fui a una terraza interior de un centro comercial, el día estaba algo fresco y quería comer en un sitio desahogado.
Mis dos hijos comían en el Instituto y eludían los cumpleaños, mi pareja prefirió ir a mirar un restaurante con su hermana para celebrar el de su padre..
A la salida del trabajo, funcionario para más reseñas, fui a una terraza interior de un centro comercial, el día estaba algo fresco y quería comer en un sitio desahogado.
Pude elegir
el
sitio desde el que observar todo el espacio, aunque reconozco no fijarme mucho
en los demás, tenía ganas de ver gente haciendo lo mismo que yo, ellos no sabía
que iban a ser mis acompañantes en esta mi especial celebración.
Algunos
trabajadores
estaban sentados en una mesa amplia, la desordenada decoración de su ropa
indicaban su actividad laboral.
Pasaron dos
chicas que dudaban en quedarse, bien enfundadas en pantalones de cuero y encantadas
de conocerse, como caminando por una pasarela miraron el menú y marcharon.
Debí llegar
más pronto de lo habitual, había bastantes sitios a elegir. Mientras esperaba
la atención del camarero y el servicio después, a la vez que los espacios se ocupaban
iba creciendo el ruido de voces descompasadas.
Dos chicos y
una chica se sentaron en una esquina, luego entendí que su sobrepeso tendría
algo que ver con la fruición a la hora de comer, la misma con la que compartían
su contagiosa alegría. La comida no iba hacia ellos, ellos viajaban hacia ella.
También
había
una pareja de bastante edad. Eran una involuntaria invitación a contemplar la dulzura de sus movimiento, sus
miradas y reposada conversación, sin prisa por la llegada del postre.
Tres
millennials con tres trajes, tres
maletines, tres móviles grandes y tres cabezas
muy repeinadas.
Dos parejas
se sentaron en la mesa que quedaba libre a unos
diez metros de donde yo estaba, alardeaban de los móviles, que no los
dejaron de usar ni mientras comían, una de las chicas creo que algo más joven
que yo, de vez en cuando miraba hacia donde yo estaba, además me pareció muy
guapa, me recordaba a una chica con la que salí al mientras hacía Bachiller.
Esta chica seguro que se llama como ella, Ana.
También
había
una pareja de adolescentes que llegaron con su isla y en ella siguieron, creo
que salvo la hoja del menú, todo lo demás estaba en mar abierto.
-Qué
lejos está de mí ese afortunado encuentro-.
Me di
cuenta que me había colocado bajo la televisión, de vez en cuando algunas
miradas de los comensales se dirigían hacia ella, sólo imágenes encontraban, afortunadamente huérfana era de sonido.
-Curiosa
menestra de comensales-.
Mi relación
con las compañeras de trabajo o con las mujeres en general era muy indiferente,
mi compañera era mi referencia, -para que danzar más-.
Pero Ana no
paraba de mirar, cierta inquietud crecía durante la comida a la vez que se
hacía más lento masticar de cada alimento, ya ni me acuerdo que comí de segundo plato.
Poco a poco
fueron desapareciendo todos los comensales, como mi interés por ellos, a
hurtadillas, la seguía mirando.
Una de las
parejas de este grupo se levantó, quedó Ana y un chico.
Ya con algo
de descaro no escondía mi mirada, por otro lado, el acompañante de Ana estaba muy interesado en
su isla digital.
Hace mucho
tiempo que no me atraía tanto una mirada, una persona y una sensación.
Cada vez me
sentía más inquieto, si marchara el chico que le acompañaba, pensé en acercarme
con cualquier pretexto y hablar con ella.
Esa
sensación de ser observado, de compartir miradas, de la creciente atracción, que
arrinconada estaba en mi memoria. Me sentí afortunado, sorprendido, emocionado
y con un especial vértigo.
Pedí un café
y deseé que no terminara, ni el de ella tampoco.
Algo salió
en Televisión que muchas personas miraron, yo ni tenía interés y además estaba
encima de mí, mis ojos ya tenían dueña.
Los
acompañantes de Ana también miraban, ella sacó un cajita del bolso y de la
cajita sacó unas gafas y miró hacia la televisión.
viernes, 25 de mayo de 2018
un poco de...
unos trocitos de lechuga
unos trocitos de lechuga
un poco de tomate
unas cuantas olivas
una sutil mirada cómplice
un poco de aceite y sal
una pequeña sonrisa
un fugaz momento de día
un pequeño trozo de pan compartido
un tenue roce de manos
un ligero beso en la mejilla
unas pocas caricias
un pequeño trago de agua
un suave beso en los labios
y apasionadamente,
seguimos haciendo el amor
unas cuantas olivas
una sutil mirada cómplice
un poco de aceite y sal
una pequeña sonrisa
un fugaz momento de día
un pequeño trozo de pan compartido
un tenue roce de manos
un ligero beso en la mejilla
unas pocas caricias
un pequeño trago de agua
un suave beso en los labios
y apasionadamente,
seguimos haciendo el amor
miércoles, 16 de mayo de 2018
FRONTERAS
Tu pasión, tu ternura,
tu ilusión, tu tristeza,
tu alegría,
o tu rabia
¿son
distintas a las mías?.
Las fronteras no son más que eso,
eso que separa a iguales
para hacernos diferentes.
No quiero más frontera entre nosotros,
que el rastro que queda de una línea
dibujada en la arena,
después de bañarse en una ola.
NO HAN LLEGADO TUS SPAM
No han llegado tus spam a su destino,
los he encontrado sentados en la
calle,
agotados de buscarme, han perdido su
rumbo,
tanta saña y tanta rabia llevan
encima,
que agotaron sus fuerzas.
Nos miramos,
ellos no me reconocieron,
pero tu aroma a rencor
lo vi en sus ojos.
Sus intrincados cálculos matemáticos
para carcomer mi alma,
salían de su bolsa y se esparcían por
el suelo.
Tanto dolor encontré en ellos
que estuve a punto de recogerlos
y meterlos en mi pecho.
Te fuiste tan lejos que los
recuerdos,
pese a sus esfuerzos no te oían.
Te fuiste tan lejos que al buscarte
solo encontraba caminos de vuelta.
-No entiendes que el hielo quema la vida
rompe las rocas,
y que las cosas se terminan-.
Murió mi dolor una tarde
y con él la esperanza de encontrarte.
MEJOR, DETENTE
Deja que el mundo cuente sus vueltas,
que siga intentando ser el centro del
centro,
que siga intentando apresar la estela
del presente,
deja que el tiempo se coma al tiempo,
que siga.
ni busques atajos para encontrarte,
que todo siga,
ahora detente,
que todo siga.
Cuesta mirar tus huellas mientras vas andando.
Detente por un momento aunque el
mundo no pare,
y podrás mirar tu rastro.
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