martes, 27 de febrero de 2018
domingo, 11 de febrero de 2018
Las ventanas
Cuando hablamos a los demás esperando
oírnos,
porque no sabemos hacerlo a solas,
las ventanas las carga el diablo.
Igual que los ojos que caminan por
lugares distintos a los que los pies guían.
Como los ojos cuando no buscan encuentros,
como los espejos cuando ciegan las
miradas.
Como cuando levantamos a un niño para
darle un beso
porque nos cuesta hacernos pequeños.
Las ventanas las carga el diablo
cuando estamos en la espera,
no encontramos salida , el tiempo se
agota
y la desesperanza se hace dueña,
también cuando te echo de menos
y permanezco en la silla con un
abrazo gastado.
Las ventanas las carga el diablo
cuando las dejamos cerradas.
sábado, 11 de noviembre de 2017
Piedrecitas cogidas en el patio de un colegio.
Que alguien que te regale su avidez por entrar en el mundo.
Que alguien te regale sus manos.
Que alguien te regale su inocencia.
Que alguien te regale su cariño.
Que alguien te regale lo que tiene.
Que afortunado me siento por poder estar cerca
de la persona que me hizo estos regalos.
miércoles, 1 de noviembre de 2017
AÑO NUEVO
Le faltan unas horas a este mes de
agosto
y se me han caído todos sus días
encima,
su calor y su sudor, su sequia, sus
tormentas,
las lisonjas de sus amores o sus desaires, sus ausencias, sus soledades,
las lisonjas de sus amores o sus desaires, sus ausencias, sus soledades,
sus festivas horas de luz y sus pocas horas de
sueño
y un lamento,
el del verano que se va con su ruido.
el del verano que se va con su ruido.
Se ha caído sobre mí, tanto el curso
que comienza
con sus previsiones imprevistas,
como todas las hojas que esperan su
destino.
Empieza un nuevo año con un cuaderno
nuevo en una mano
y unos lápices gastados en la otra.
Que caiga sobre mí su guion
y unos lápices gastados en la otra.
Que caiga sobre mí su guion
yo buscare los renglones.
martes, 24 de octubre de 2017
martes, 21 de febrero de 2017
Buscarás en sus entrañas
Deja que la soledad desee la muerte,
que arme la apatía,
que se ahogue en su voracidad,
o que disfrute en sus capturas.
Aunque empuje tu cabeza contra el
agua,
aunque despierte los fantasmas del
abandono,
aunque quiera asfixiar la ternura,
no la pierdas de vista,
sabes que en tu lucidez,
buscarás en sus entrañas.
No intentes matar el abandono,
es una sombra que no necesita sol,
es una habitación sin ventanas,
es un sueño descompuesto,
no es víctima es verdugo.
Pero no lo dejes de lado,
sabes que te busca,
aunque no toques su
piel
baila con él de vez en cuando,
háblale,
llévalo a tu lado,
sabes que en su lucidez,
buscarás en sus entrañas,
nunca estamos todos.
martes, 31 de enero de 2017
Funcionario del amor.
Siempre guardo tu lado de la cama,
siempre dispuesto a tu llegada,
siempre dispuesto a abrazar
cualquier impulso tuyo,
cualquier impulso tuyo,
a besar tu dulce aroma,
a recorrer juntos tus apetitosas agendas,
a recogerte cualquier día.
En la noche tu cuerpo y tu recuerdo siempre
tiene sitio,
la noche alerta los deseos
y gusta de aliar tu puesto y mi cuerpo para
arroparte.
Tu páramo y un sutil acantilado que a ciegas
lleva al abismo,
hacen de fronteras,
fronteras ya conocidas
que hacen tedioso investigar en otras camas.
Siempre tu lugar está libre
que quiere asegurar tu vuelta.
Con sábanas bien alisadas
en esta cama grande,
demasiado territorio a recorrer,
para deambular a ciegas,
para alargar la mano y
acallar el obediente e imprevisto
despertador.
jueves, 29 de diciembre de 2016
Distancia
Cuando un metro es una distancia
insalvable
y no hay palabras que rompan un
silencio que atruena.
Las sonrisas se esconden bajo losas de piedra
y los besos no encuentran acomodo en
su inútil existencia.
Cuando los gestos no son capaces de
abrir puertas,
e insensatos las clavan a sus marcos.
Las miradas se esconden del encuentro
porque no saben que decir
y se acomodan en un dolor continuo
que se come los sentidos.
Los cuerpos naufragan en su apariencia
pero delatan su agonía.
Los cuerpos naufragan en su apariencia
pero delatan su agonía.
El día, una masa informe que no
tiene horas,
tiene momentos asfixiados en su devenir.
Es la duda del amor que no se da
cuenta que no puede vivir solo,
que morirá ahogado en su seco llanto.
Es la duda del amor que no tiene el
valor de decirse,
por encima de todo,
-te quiero-
jueves, 8 de diciembre de 2016
Confieso
Confieso
tener la necesidad de aligerar la mochila.
Confieso
tener problemas para ubicar el cinturón en el lugar que le da el nombre.
Confieso
valorar cada día más mis mermados sentidos.
Confieso
haber globalizado la siesta.
Confieso
tener insertado un barómetro en alguna parte de mi cuerpo.
Confieso que
cerrando los ojos se agudiza mi visión.
Confieso que mi cuerpo no se pone de acuerdo para
valorar las magnitudes.
Confieso que
mis manos duermen siestas sin permiso.
Confieso
acompañar a cada cambio de posición con un sonido.
Confieso ser
incapaz de poner nombre a las sensaciones de mi cuerpo.
Confieso
notar que el suelo cada vez está más bajo y los techos más altos.
Confieso
tener problemas con la gravedad.
Confieso
cambiar en ocasiones la lujuria por la pereza.
Confieso
tener un muestrario temático de cremas.
Confieso que
me sorprenden las apariciones en mi piel.
Confieso
tener algún día físicamente esplendido.
Confieso que
disfruto más que antes con los preparativos.
Confieso que
muchos días los nombres de las personas se diluyen en mi cabeza.
Confieso no
dar valor a la transcendencia.
Confieso haber ayudado al tiempo a tallar mi cuerpo.
Confieso
alternar días locuaces y lúcidos con otros
silenciosos a la vez que torpes.
Confieso ser
más crítico y más autocrítico pero más silencioso.
Confieso
tener la tentación de buscar a los amigos de hace bastantes años.
Confieso echar
mano de las colecciones de recuerdos.
Confieso que
no me gusta madrugar pero sé que el día me está esperando.
Confieso negarme a hacer recuento.
Confieso negarme a hacer recuento.
Confieso tener la necesidad de sentirme más persona
y menos macho.
Confieso
tener que desandar el camino para recordar el motivo del viaje.
Confieso sentir
vértigo cuando me asomo al tiempo.
Confieso que
cada vez más, miro al espejo y veo un espejo.
Confieso que
he vuelto a abrir el cuaderno de las cosas pendientes.
Confieso huir de los egoístas, de los negativos y de los estúpidos.
Confieso huir de los que todo lo saben que
normalmente son ignorantes.
Confieso
sentirme furioso por los que abusan, pisotean o asesinan con su diferencia.
Confieso
creer que una bandera es un invento publicitario que junta para separar.
Confieso
creer que una frontera separa a personas iguales.
Confieso que
sigo siendo un mar de dudas.
Confieso
necesitar de más de una sonrisa y de una caricia al día.
Confieso la
necesidad de amar y sentirme amado.
Confieso mi
decisión de no celebrar los años que pasen,
si los
sueños cumplidos
y cada momento que me haga sentir que estoy vivo.
lunes, 21 de noviembre de 2016
Amores
Invisibles
son tus labios.
Tan
invisibles como las caricias que guardas
para quien
no te reconoce.
Como los poemas que dejó sobre la mesa.
Como los poemas que dejó sobre la mesa.
Invisibles
los deseos incumplidos
escondidos
en mudas palabras.
Tan
invisibles como el grito de tu amor,
el grito de
tu piel,
el grito de
tus ojos.
Tan
invisible como lo que yo siento.
jueves, 10 de marzo de 2016
Esa
ciudad
Esa ciudad
del viento
que azota
con su locura.
Esa ciudad
del frío
que quiebra los
huesos,
Esa ciudad del
calor sofocante
que quema
los besos.
Ya nadie se
para en sus calles,
ya nadie se
mira a la cara,
están los kioscos
vacíos,
y las esquinas
sin encuentros.
Quién se ha
adueñado de su destino.
No corren los niños
en las plazas,
languidece la
memoria en sus bancos,
ha perdido
su esperanza.
Hemos
sacrificado los días,
hemos enjaulado
sus risas.
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