"Ahora, haciendo acopio de sensaciones" (Eva Cassidy)
(Pulsar)
sábado, 17 de enero de 2015
jueves, 15 de enero de 2015
Poema en busca
Palabras en busca de acogida,
en busca del eco de sus sonidos.
Palabras en busca de piel, de un
latido, de un aroma.
Antes de conocerte te admiro,
antes de conocerte te deseo.
De la alcoba de tus manos.
de las virtudes de tus defectos,
del rubor de tu piel,
de los destellos de tus ojos,
de ti mi desconocida
me siento enamorado.
Pero no se reconocerte,
aunque te hubiera conocido.
A ti mi desconocida,
puede que no haya encuentro,
puede ni que tan siquiera existas,
pero te seguiré escribiendo
porque sé, que un día leerás estas
palabras
aunque yo me haya ido.
Labios
Mientras hablas
veo como se mueven,
sé que dices algo
pero no oigo nada.
Veo el vaivén de sus rincones,
la sensual danza de sus orillas.
Ni siquiera deseo besarlos,
solo mirarlos.
No los humedezcas y argumentes el
deseo,
solo mirarlos.
Una leve sonrisa
convierte en inofensiva el arma de
Cupido
pero descubre brillos nacarados,
como los brillos que por un instante
me lleva a tus ojos.
Es solo un breve instante,
tan breve como el silencio,
que hace que se junten acogedores y aterciopelados,
y después,
se separen acogedores y sonrosados
para avivar las mudas palabras.
Disculpa que no te oiga
ahora no necesito palabras,
solo mirarlos,
así,
desde lejos,
hasta que se queden sin palabrasy deseen ser besados.
miércoles, 7 de enero de 2015
lunes, 29 de diciembre de 2014
Elegiste la distancia
como los aromas de primavera
sedujiste a mis sentidos
y se fueron contigo.
Elegiste la distancia,
negaste el cuerpo a cuerpo.
Elegiste la distancia
y ahora vuelves.
Ya no creo en los paquetes con lazo,
ni en las flores de tela,
ni en los besos al viento,
ni en las celebraciones de agenda.
Obligado a
mirarte de lejos.
Ya no sabría cómo besarte,
Ya no sabría cómo coger tu mano.
Ya no sabría jugar entre tus brazos.
Me acostumbré a soñar que estabas,
sabiendo que no estabas.
Me acostumbré a dormir
en un lado de la cama.
Me acostumbre a sentir el viento
entre cada una de nuestras palabras.
Quiero seguir enamorado,
Elegiste la distancia
y me acostumbré a mirarte de lejos.
sábado, 27 de diciembre de 2014
Deja que te diga
Si
te dijera que eres como el viento
que
fecunda los rincones.
Si
te dijera que sabes como
quitar
las legañas del alma.
Si
dijera que eres como la brisa
de
la que la bruma escapa.
Si te
dijera que la escarcha se regala
cuando
tu sonrisa se desnuda.
Si
te dijera que mi reloj
esparció
la arena a tu puerta.
Si
te dijera que necesito contarlo
antes
de que busque acomodo en la luz de la noche
y se
oscurezca la mañana.
Antes
de que el café se enfríe
y tu
sombra quede sola.
No
espero respuesta,
ni siquiera cómplices miradas ,
ni siquiera cómplices miradas ,
sin ningún nosotros entre medio,
solo,
que me dejes que te diga.
martes, 23 de diciembre de 2014
domingo, 21 de diciembre de 2014
domingo, 30 de noviembre de 2014
Noche de reyes en otoño
Qué
lejos quedaron las noches de reyes
que
de tan lejos ni los recuerdos se acuerdan.
Porque
no engañamos a la memoria
y nos
sentamos sin impostura, en el suelo con los niños,
y
como ellos,
aprendemos
a mirar el vuelo de las mariposas
y
si somos capaces,
como ellos,
como ellos,
de pintar
los sueños con garabatos .
Cómo
engañar a la memoria,
si
nos cuesta sentarnos juntos,
si nos
cuesta hasta mirarnos,
y dónde estarán las pinturas Alpino.
Deberían imaginar que no creyera en
su existencia
y aún menos que los esperara.
Además se han equivocado de fecha,
aún se resisten las hojas a soltarse
de las ramas.
Si no es por ellos,
no me explico este ansiado regalo.
Poder sentir tus labios,
sin tiempo y sin mirar a los lados.
Te pedí ayuda para salir del río
helado
y dudaste al coger mi mano.
Te entregué mi agenda para que
rompieras las hojas
y no quisiste abrirla.
Intente construir puentes para no
vernos desde la orilla
y solo veías río.
Ya habíamos decidido privar al
tiempo
de la posibilidad de respirarnos.
Debieron ser ellos,
si no, no me lo explico,
pero podemos empezar por buscar
las pinturas y con garabatos
pintar nuestras dudas.
viernes, 28 de noviembre de 2014
Amor
Qué
difícil es contemplar la belleza
en
cualquiera de sus posturas
y
permanece callado.
La
palabra sofoca y condena.
Sólo
una pequeña licencia
para
revolotear en su aroma
No
sabemos cuando llega.
No
llega por el deseo,
No
llega por la búsqueda,
simplemente
llega,
y si
llega es fortuna aunque duela.
No
sabemos cuánto dura.
Y mientras
exista,
mejor
hacerlo
que
rebozar su nombre con panegíricos,
aunque
cargados de lirismo,
si
miramos dentro,
encontramos un hueco.
Pero podemos saber por que termina.
No muere por falta de comida
si
no por falta de hambre.
jueves, 27 de noviembre de 2014
Días sin alma
días nacidos de mala gana.
Con amenazantes nubarrones o con sol
radiante,
son días pálidos,
para los que no sirven las palabras,
ni los paseos sin rumbo,
ni los lápices de colores,
ni sofás con manta,
ni un libro de cabecera,
ni música trasnochada,
ni gritar,
desmedido esfuerzo
para que además moleste su ruido.
Días que nacen sin saber que ropa
ponerse.
Días en los que hasta la última mosca
aparece
para recordarnos su existencia,
que ni el polvo de la mesa molesta,
ni las costuras de los calcetines
revirados de dar vueltas.
Son días sin alma
que hasta cerrar los ojos cuesta.
Entre la indolencia y el desazón.
Con nieblina en la cabeza
y
humo en las entrañas
Mejor no hacerse preguntas
ni buscar respuestas,
ni entrar en peleas vanas.
ni entrar en peleas vanas.
Hasta un susurro tuyo está lejos.
Mejor no echar la cuenta del tiempo
que pasa,
dejar que el pensamiento vague por
cada instante
sin pedirle que sea búsqueda
y ver que se encuentra.
domingo, 16 de noviembre de 2014
Mesa
de otoño
el viento
limpió de niebla una hoja en blanco
y la
llenó,
y
llenó mi mesa, de suaves verdes, ocres, rojos y amarillos,
Son
tan frágiles que no me atrevo ni a tocarlas,
dejaron
equipaje para volar mejor.
Desapareció
la mesa entre tanta vida caduca,
por
un momento quedó mansamente dormida.
Aunque siempre lo fueron,
de la mano del tiempo,
crecerá una efímera belleza
hasta que la fragilidad
se adueñe de la docilidad de sus resistencias.
La dejó el viento solo para que echaran una cabezadita.
Aunque siempre lo fueron,
de la mano del tiempo,
crecerá una efímera belleza
hasta que la fragilidad
se adueñe de la docilidad de sus resistencias.
La dejó el viento solo para que echaran una cabezadita.
Sin
mirar ni preguntar,
se
acomodaron como para no marcharse nunca.
Para
que buscar la hoja blanca, entre tanta vida,
si
no fuera para perderme con ella.
Cálida
y serena lectura merecen,
que
descansen antes de continuar su viaje.
No
quiero ni que las palabras las muevan,
ni
que las despierten,
ni a
mí me desorienten,
antes
de que nos dejen solos
solo
deseo mirarlas.
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